LA CRISIS DE AHORA Y LA DE SIEMPRE
Como siempre que escribo, es mucho lo que quisiera matizar y poco el espacio que debo ocupar para no aburrir a la lectora o al lector. Hoy vengo a hablar de algo tan manido y absurdamente incierto como es la llamada “crisis”, eso que ocupa titulares, a diario, en todos los medios de comunicación. Digo que es absurdamente incierto porque la crisis es la que está afectando a las maltrechas economías de los estados, los cuales están endeudados hasta las “trancas”. Para la mayoría de la humanidad, ciudadanos, pequeños comercios, talleres, trabajadores autónomos, pequeñas empresas, la crisis siempre ha existido, se han pagado los impuestos exigibles por el aparato recaudador del estado (Ya sé que ha habido fraudes, pero en estos colectivos que indico, mínimos), apenas se ha recibido nada a cambio y los políticos se han ocupado de despilfarrar lo que con tanto esfuerzo, los demás hemos aportado. Y todo lo que digo en este artículo va referido a España, pero es muy similar para el resto de los países.
Ya he citado en otras ocasiones que en el año 1998, 2000, 2004... Todos sabíamos que la economía mundial se iba al garete. Las economías domésticas y los pequeños empresarios sabemos la importancia de tener las menos deudas posibles; la importancia, si es posible, del ahorro; de economizar, de gastar poca luz; de ser comedidos con el agua y el gas; de mirar cada céntimo y de no tirar nada que pueda ser útil; de comprar lo más barato, aun cuando no tenga una gran calidad.
Las naciones, los estados, las autonomías, las corporaciones locales... Hacen justamente lo contrario gastan sin mirar, perdiéndose fondos públicos por el camino en comisiones y comprando tonterías. Ejemplos: Reformar una plaza en mi pueblo que era muy bonita, claro ahora lo es más ¡estaría bueno! 1.213.000 euros, más de doscientos millones de las antiguas pesetas. En el pueblo de al lado una estatua horrorosa, aunque sea de Antonio López, 1.000.000 de euros. Cambio de despacho del Director General de Tráfico, 1.000.000 de euros. Coches oficiales para todo Estados Unidos, 412. Coches oficiales en España, 1.098... Como digo sólo son algunos ejemplos. Hay bastantes ayuntamientos en España que el alcalde tiene más asesores (amiguetes cobrando) que concejales. Y todo esto estaría fatal si hubiera dinero de sobra para pagarlo, Pero no existe calificativo posible cuando además se paga con dinero prestado, que nunca se devolverá, que no se sólo se iba renovando la deuda, sino que además se engordaba. Es tal cual como si en alguna de esas pequeñas unidades económica que he reseñado, hubiera ingresos mensuales de 100, se gastase mensualmente 170 y los préstamos fueran de 30.000 y cada año un poquito más gordos. ¿No hay que ser Séneca ni Fray Lucas Pacciolo para saber que la vorágine de un quiebra es ineludible.
Pero los pequeños siempre hemos vivido en crisis, haciendo equilibrios para llegar a final de mes e intentar que sobrase un duro. Un amigo me contaba que su abuela era panadera en la localidad Madrileña del Molar, tiempo ha; en la panadería trabajaba toda la familia y todos los días, en cuanto se descuidaban, la abuela iba a la caja del dinero y agarraba lo que podía 2 pesetas, un duro... Y lo guardaba en otra caja que nadie sabía de su existencia y así durante años. Llegó algún momento de penuria económica y la abuela sacó su caja secreta rebosante de miles de duros, fue la salvación de la familia, del negocio y del futuro familiar. Que excelente política hubiera sido esta abuela que subordinaba los intereses económicos a los intereses familiares. Así nuestros mandatarios y resto de politicastros debieran subordinar la política a los intereses sociales, humanos y culturales y no a los intereses económicos dirigidos por las grandes corporaciones, los grandes grupos financieros, la especulación criminal, los prestamistas y usureros a gran escala, esa cosa informe llamada “mercados” y que yo llamo IGNOMINIA. No hay que ser experto, ni sabio para saber administrar una economía, todas se rigen por un margo genérico similar, unas normas, fenómenos y propiedades análogas. Lo que sí es importante es ser decente, ético, tener la virtud de que al robar te duela el estómago...
Porque siempre hemos vivido en crisis, a veces más aguda, como ahora, por la barbarie que supone el desempleo existente; por cierto digo yo ¿Para qué servirán un Ministerio de Trabajo y los Sindicatos, en especial CCOO y UGT? -Exacto para eso sirven-. Siempre hemos vivido en crisis, las víctimas siempre fueron las mismas, los más débiles: Ancianos, con pensiones ridículas que ahora recortan incesantemente; niños, con educación y cultura precaria por una bajísima inversión en las mismas; investigadores que han consagrado su vida a la ciencia y han de marcharse de su país no solo ya para seguir investigando, sino para poder comer; enfermos, que soportan esperas interminables, malos tratos, discriminación y amenazas continuas de privatización y copago; trabajadores y trabajadoras con jornadas superiores a las marcadas por la ley, mal pagados, vilipendiados, carcomidos por el estrés y por el psicoterror laboral; artesanos, trabajadores autónomos y pequeños empresarios que expusieron su esfuerzo, su trabajo y su vida a cambio de nada; mujeres que son despedidas por decir que se casan o porqué se quedan embarazadas; mujeres que tienen que fingir ante el acoso sexual del mugroso de su jefe, porque no pueden prescindir de esos pocos euros mensuales que llevan a su casa porque sus marido está en el paro desde hace 2, 3, 4 años y les resulta imposible pagar la hipoteca. Víctimas son los ciudadanos y ciudadanas a los que se cameló para venderles una vivienda a precios desorbitados, en cualquier pueblucho alejado de Madrid y con comunicación mediocre se pagaban 6.000 euros por metro cuadrado de vivienda o más bien cubil y es más recuerdo a una ministra que decía que lo que había que hacer era comprar viviendas de 20 metros. Víctimas a quienes engañaron aprovechando su poca cultura financiera y su dispersión mental para hacerles firmar hipotecas a 40 años, que jamás iban a poder pagar. Dispersión mental que los gobiernos fomentan procurando que no se piense, ni se sea reflexivo, que lo mejor es “pan y circo” “futbol y programas del corazón”, así casi todos ganaban, constructores sin entrañas, bancos despiadados y gobiernos que cosían a impuestos a los adquiriente de bienes y servicios; tan solo perdían los de siempre los tontos, los votantes, los que seguimos diciendo “si bwana”. Víctimas que tras pagar 3 ó 4 años de esos préstamos, han perdido todo, sin recuperar nada, puesto que todo lo que habían pagado eran intereses. Víctimas que rebuscan en los contenedores de basura a ver si encuentran algo que les resulte útil, que siempre suele ser así, Víctimas que ven pasar la vida, sin distinguir muy bien entre día y noche, porque su vida es un gran nubarrón. Víctimas que siempre existieron porque siempre hubo “omnipotentes” que “tenían” o que “eran” o que “podían” pero nunca sabían, ni eran éticos, ni estéticos, ni humanos, tan solo seres contrahechos e indefinidos que siempre se dedicaron a pisar con su zapato lo más sagrado que había hecho Dios que era a la persona. La crisis de ahora es la de siempre. Las víctimas de ahora las de siempre y el hedor que apesta es también el de siempre, aunque ahora se trata de disfrazar con colonia barata.
Jesús Gil Benítez.

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